El columpio
Iñigo no conoce el miedo cuando se trata de jugar en los culumpios. A diferencia de su hermano su sube a cualquier columpio y disfruta como un enano.
Aunque su hermano Fernando hace que se replantee esa falta de miedo porque sabe por experiencia que, a la hora de jugar los dos, su se une el hambre con las ganas de comer y se puede líar la del oso.

cuartosinascensor dijo
Vaya dos : ))
Seguro que con ellos no tienes tiempo de aburrirte.
Saludos.
18 Septiembre 2006 | 03:53 PM